Terapia Ocupacional

Según la Asociación Profesional Española de terapeutas ocupacionales se califica a la T.O. como "la disciplina socio sanitaria que evalúa la capacidad de la persona para desempeñar las actividades de la vida cotidiana e interviene cuando dicha capacidad está en riesgo o dañada por cualquier causa. El terapeuta ocupacional utiliza la actividad con propósito y el entorno para ayudar a la persona a adquirir el conocimiento, las destrezas y actitudes necesarias para desarrollar las tareas cotidianas requeridas y conseguir el máximo de autonomía e integración".

El servicio de Terapia Ocupacional dentro de ATTEM se orienta hacia las necesidades funcionales del niño, relacionadas con la participación en las actividades de la vida diaria y el juego, y con el desarrollo sensorial, motor y postural con especial énfasis en el desarrollo de la motricidad fina, la integración sensorial y la autorregulación. Las tareas del terapeuta ocupacional incluyen la identificación, evaluación e intervención.

Los objetivos de la intervención desde la terapia ocupacional, más específicamente, serían:

En el niño:

1. Favorecer la adquisición de habilidades y destrezas motoras, perceptivo-cognitivas y socio-afectivas del niño/a a través del juego para lograr un desarrollo armonioso y equilibrado. Concebimos al niño/a como un ser global donde los siguientes aspectos están íntimamente interrelacionados entre sí:

  • Aspectos motores: coordinación dinámica general, coordinación visomanual y visopodal, equilibrio, tono muscular, postura, fuerza muscular, manipulación gruesa y fina... imprescindibles para un buen desarrollo motor (volteo, arrastre, gateo, marcha, carrera,...).
  • Aspectos cognitivos: sensaciones propioceptivas, percepciones auditivas, visuales, táctiles, asociar, discriminar y nombrar conceptos espaciales, temporales, formas, colores, tamaños, atención, memoria, lenguaje (gestual, verbal, gráfico o plástico; comprensión y expresión), imaginación, creatividad, capacidad de resolver problemas, anticipación... presentes desde la exploración más básica hasta la representación.
  • Aspectos socio-afectivos: interés por el entorno físico y humano, requisitos básicos de comunicación (contacto ocular, contacto corporal, postura correcta, intención comunicativa, establecimiento de turnos...), conocimiento de sus posibilidades y limitaciones, miedos e inseguridades, iniciativa, tolerancia a la frustración, comprensión de reglas básicas,...

2. Potenciar, en lo posible, la autonomía e independencia de los niños/as en la realización de las tareas de la vida diaria como el vestido-desvestido, aseo-higiene, alimentación y manejo de útiles escolares con el objeto de que el desarrollo personal sea lo más satisfactorio y funcional posible.

En el entorno:

3. Realización de las adaptaciones en el aseo, vestido, alimentación, deambulación, juego y material escolar que favorezca la integración del niño/a en el entorno que le rodea, de manera que pueda vivenciar sus acciones y sentirse autor de las mismas.

En la familia:

4. Asesoramiento a la familia y a su entorno (escuela infantil) sobre el manejo ante determinadas circunstancias y de las ayudas técnicas y adaptaciones necesarias eliminando o minimizando las barreras existentes que dificultan o imposibilitan la autonomía del niño/a en su hogar